En Progreso
La Música Ritual Chamánica en Corea
por Lee Yong-shik
Capítulo 5. Actividad Ritual
6. Conclusión
Los seres humanos recurren a los chamanes para preparar rituales por razones prácticas y para orar a seres sobrenaturales en busca de la satisfacción de sus deseos mundanos. Como recompensa por el trato sincero que reciben durante el ritual, las deidades los protegen de la mala suerte y les otorgan longevidad y buena fortuna. La naturaleza de las deidades, representadas en las pinturas chamánicas, es humana; son mayormente benevolentes, pero pueden volverse malévolas si no se las trata adecuadamente. Esta dualidad influye en la atmósfera del ritual. Más allá de simplemente buscar buena suerte o fortuna, el gut es un ritual solemne que se realiza para que las deidades otorguen sus bendiciones y para que las personas liberen cualquier han acumulado por una vida difícil. A pesar de su seriedad, el gut es una celebración alegre que permite que florezca el sinmyeong de los participantes y las deidades mediante la bebida, el canto y la danza exuberantes.
La identidad del chamán de Hwanghae se revela a través de su vestimenta. Como en muchas culturas (Arthur 1999, 2000), el cuerpo (incluida la vestimenta) es un agente visible y poderoso de control social. A lo largo del ritual, el chamán cambia de vestimenta más de diez veces para representar a las deidades descendidas, luciendo atuendos espirituales específicos como señales para que las diversas deidades desciendan a su cuerpo. Estos atuendos son similares a los de la última dinastía, especialmente a la vestimenta de los hombres de la clase alta, preservando así la tradición a la vez que exhiben el poder simbólico omnipotente de la dinastía como control sobre el pueblo.
Algunas prendas interiores que deben usarse en todas las secuencias rituales, independientemente del género del chamán (hombre o mujer), incluyen una falda roja, un chaleco azul y una diadema negra. Estas prendas representan una norma filosófica subyacente. El chamán alcanza la bisexualidad al usar la falda roja femenina (vin) y el chaleco azul y la diadema negra masculinos (yang). Al poseer esta bisexualidad, ella representa la agregación y armonía de los principios del yin y el yang, manifestados a través de estas prendas íntimas. Con este extraordinario simbolismo, el chamán se recrea como el ser suprahumano capaz de controlar tanto a las deidades masculinas como femeninas.
El propósito principal del ritual chamánico es la agregación y armonización de los conflictos: entre lo femenino y lo masculino, el yin y el yang, el ser humano y la naturaleza, y el han y el sinmyeong. Como insisten los filósofos coreanos (Kim I.H. 1982: 89), la agregación y el equilibrio son fundamentales. La agregación y armonización de estos principios se logra mediante seres humanos que pueden situarse entre el Cielo y la Tierra para alcanzar la armonización cósmica. Los filósofos coreanos definen dicha armonización como samjae (los tres mundos del Cielo, la Tierra y el Ser Humano), el ethos fundamental del pueblo coreano.