Artes Escénicas de Corea
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Este es un proyecto académico que pretende proporcionar información sobre la historia, características y situación actual de las artes escénicas de Corea tanto tradicionales como contemporáneas. El sitio está en construcción y en continuo desarrollo.

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La Música Ritual Shamánica en Corea

por Lee Yong-shik

 

 

Capítulo 3. Instrumentos e Intérpretes Rituales

 

3.1. Instrumentos Sonoros

 

3.1.1. Instrumentos de Percusión

 

   El bang-ul es un sonajero de bronce. Los shamanes de Hwanghae creen que las deidades descienden al sitio del rito luego de escuchar el sonido del bang-ul. Por tanto el bang-ul es esencial para que una canción acomode a las deidades y es agitado por el shamán al momento de entonar la canción. Si la hija espiritual acompaña al shamán, ella se ubica al lado del shamán y agita el instrumento. El bang-ul consiste de muchos cascabeles -idealmente 99 (el número 9 es un número que simboliza perfección en Corea)- de tal forma que con frecuencia es llamado aheun ahop (99) seongsu (deidad protectora del shamán) bang-ul.

 

   El instrumento sonoro más importante en el ritual de Hwanghae es el janggu. El janggu ("tambor con baquetas") es un tambor de doble cara con forma de reloj de arena. Este acompaña no solo las canciones shamánicas de Hwanghae sino prácticamente todos los géneros musicales coreanos. El janggu articula las repeticiones de patrones rítmicos estructurales conocido como jangdan ("largo-corto").

 

   La mayoría de janggu coreanos tiene un cuerpo hecho de una sola pieza de madera de paulonia. Sin embargo, el cuerpo del janggu usado en el ritual shamánico de Hwanghae no está siempre hecho de madera sino normalmente de metal. Dos piezas de metal delgado con la forma de medio reloj de arena son ensambladas para formar el cuerpo al cuál se le atan las pieles. Es más liviano que el janggu de madera y por tanto más facil de cargar para el shamán o el músico.

 

   Los lados circulares normalmente cortados de la piel de una vaca, están montados sobre aros de metal. La piel del lado izquierdo es más gruesa que la del lado derecho. El diámetro de las superficies de cerca de 50 centímetros, es un poco más grande que el del cuerpo, de tal forma que existe un alero sobresaliente de 6 a 8 centímetros alrededor de cada cara. Los parches son atados de un extremo al otro del cuerpo del tambor con una cuerda de algodón retorcido que pasa a través de seis ganchos en cada aro. Una pequeña pieza de cuero envuelta alrededor de cada par de cuerdas en zigzag, formando una especie de "v", que cuando es desplazado de izquierda a derecha cambia la tensión de las pieles para afinarlas buscando una resonancia efectiva -no se afina ya que este no es un instrumento con afinación definida.

 

   El sonido del lado derecho, percutido con una baqueta delgada de bambú (yeolchae), es agudo y penetrante, mientras que el del lado izquierdo, percutido con un mazo grueso de bambú (gungchae) con un nudo de textil amarrado en la punta produce un sonido profundo y resonante. El janggu es colocado horizontalmente, justo en frente de intérprete quien está sentado. Una bolsa de tela que contiene granos de arroz se coloca bajo cada uno de los dos extremos del instrumento.

 

   Otro sonido que se escucha con frecuencia en un ritual shamánico de Hwanghae es le del jing, un gong de metal. El tamaño del jing varía ligeramente entre 40 y 50 centímetros de diámetro con un borde de 8 a 10 centímetros El instrumento tiene un asa hecha de cuerda de tela atada a través de dos orificios en el borde de tal forma que el jing puede ser suspendido de una pieza de tela larga blanca desde un clavo puesto en el techo o en la parte alta de una pared del lugar de ritual. El intérprete, sentado a la izquierda del intérprete del janggu, sostiene la asidera del instrumento con la mano izquierda y golpea la superficie convexa cenca del centro con un mazo que tiene una punta hecha con tela anudada (jing chae). El jing se toca de dos maneras: para hacer un sonido suave se coloca horizontalmente sobre las rodillas del intérprete o acostado sobre el tapete de tela en frente al intérprete, y para producir un sonido más fuerte, se percute al sostenerlo de su asidera. El jing sirve para reforzar los golpes principales -los primeros acentos- de un patrón rítmico.

 

   De acuerdo con Cho Heung-yun (1997b: 162), los dos instrumentos, el janggu y el jing, simbolizan el orden cósmico en el shamanismo coreano: el primero, con su resonante sonido producido al golpear la piel, simboliza el sonido de la Tierra, es decir el yin, mientras que el segundo, con su sonido metálico simboliza el sonido del cielo, es decir el yang. Por tanto es la armonía de la Tierra y el Cielo lo que se puede escuchar en un ritual. El sonido del janggu también representa el sonido de este mundo, producido por el lado derecho del instrumento, y el del otro mundo, producido por el lado izquierdo.

 

   Jegeum, también llamados bara o jabara, es un par de címbalos de metal de aproximadamente 30 centímetros de diámetro. Un par de jegeum simboliza al Sol y la Luna en el shamanismo de Hwanghae. Estos son sostenidos con asideras de tela atadas a orificios en el centro y suenan al ser golpeados entre ellos. En un ritual shamánico de Hwanghae los jegeum tienen principalmente tres usos. Primero, los jegeum junto con el jing refuerzan el principal golpe de un patrón rítmico en la danza shamánica. En este caso debe haber un músico extra -usualmente la hija espiritual- quien toca los jegeum durante la danza. Segundo, el shamán usa este instrumento para atraer la atención de las deidades. El shamán agarra los jegeum, uno en cada mano, cuando se aproxima al final de su canción con el fin de orientar a las deidades. Cuando la shamana termina la canción, interpreta el soe yeolgi ("abrir la llave") para recibir a las deidades que descienden, extendiendo sus brazos en el aire y luego bajándolos al tiempo que hace sonar lentamente los címbalos. El bajar sus brazos y el sonido del instrumento simboliza el descenso de las deidades. Tercero, la shamán toca los jegeum en Jeseok geori (rito de las deidades budistas) como un implemento de danza cuando se ejecuta barachum (danza de címbalos).

 

   El gaengjeong, usualmente conocido como kkwaenggwari en Corea, es un pequeño gong de metal. Varía entre 25 y 30 centímetros de diámetro con un borde de entre 3 y 4 centímetros, el gaengjeong tiene una hacedera hecha con cuerda de tela atada a través de dos orificios en el borde. El shamán lo utiliza para acompañar una canción de invocación interpretada en el Jeseok geori (rito para las deidades budistas) para emular el acompañamiento de moktak (campana de madera) del monje budista. El shamán sostiene el instrumento en su mano izquierda y lo percute al unísono con los golpes acentuados del tambor janggu. El gaengjeong es también usado como un implemento ritual en algunas secuencias del gut. Por ejemplo cuando una shamana canta Cheonsu taryeong (Canción de los Mil Años), ella coloca un tazón de oksu ("agua de jade") sobre la superficie cóncava del gaengjeong; el gaengjeong en ese momento no es usado como un instrumento musical sino como una pequeña bandeja.

 

   Gyeongsoe es una pequeña campana de mano, que es percutida con una vara metálica delgada, la cual acompaña una canción especifica llamada Bujeong puri que es usada para eliminar los espíritus malignos durante Chilseong geori. Usada con su parte abierta hacia arriba, gyeongsoe produce un sonido tintineante brillante.

 

   El buk es un tambor de doble cara con forma de barril con un uso limitado. Cuando una shamana canta una canción folclórica alegre conocida como Baechigi sori (Canción de los Pescadores) con el fin de crear una atmósfera festiva, se toca el buk, y cuando la shamana canta una canción para complacer a espíritus específicos que han descendido, tal como el espíritu Changbu quien es la deidad de los músicos y actores, se toca el tambor buk.